Alcohólica
No es posible escaparse del cliché … Al menos yo no lo he conseguido nunca … Empecé en la adolescencia bebiendo en fiestas con los amigos … Como era de natural tímida, el alcohol me ayudaba a … Desinhibirme … Cliché … Me costaba soltarme … No salía a bailar los ritmos de discoteca ni aunque me empujaran … A menudo me empujaban … Literalmente … Me costaba hablar con los chicos … Después de un par de cubatas no había quien me callase … Cliché … Otro cubata más y se relejaban otras barreras psicológicas que han protegido a la hembra de la especie humana desde el principio de los tiempos … Pronto se empezó a correr la voz de que era fácil darse un magreo conmigo cuando andaba bebida … Cliché … Del magreo al sexo duro hay solo un pequeño pasó que di pronto … Cliché … Completamente borracha la primera vez … Cliché … Así se fue pasando la adolescencia … Así fui acabando la carrera que se suponía que tenía que estudiar toda mujer de mi generación … Algo fácil … Los fines de semana los pasaba de fiesta por las noches y recuperándome de la resaca cuando había luz … El alcohol facilitaba la atención que ni mi figura, ni mi cara, ni mi inteligencia podían proporcionarme … Es decir, que soy más bien feota y no tengo demasiadas luces … Los hombres, esto es sabido, no reparan en tirarse a cualquiera que se les pone a tiro … Cliché … Mis padres se temían lo peor … Que me quedase embarazada … Lo que no tardó en pasar, por cierto … Es mal asunto mezclar alcohol y sexo … Cliché … En mi época esos pecadillos se expiaban en Londres … Cliché … Y así pasó el tiempo en el que una se emborrachaba cuando se iba de fiesta … Cuando se pasó la edad iba a locales nocturnos donde encontraba marranos entrados en edad, en kilos, ligeros de pelo … hombres sin el menor interés … Con la carga de miserias habituales … Familias que salieron mal … Hijos respondones … Mujeres frígidas … Trabajos embrutecedores … Hombres que no le hacían ascos a la borracha de turno … Cliché … Pero también se pasó esta etapa … En un suspiro … Llega un momento de declive físico que ya ni los más desesperados están dispuestos a acostarse con una … Llegados a ese momento el único amor que queda es la botella … Se empieza a beber sola … Cliché … Se pierden todas las amistades … Cliché … Pierde una el trabajo en esa oficina en la que una no hacía nada que no pudiera hacer cualquiera … Cliché … Se acostumbra a vivir de la caridad del estado … Cliché … Y de ahí ya no se sale … Pasan los días delante del televisor tragándome toda la mierda que vomitan … Bebiendo los licores de peor calidad … A mí me siguen gustando los que bebía en la discoteca … Cosas dulces … Pacharán … Licor 43 … En las neblinas del alcohol desaparecen las figuras odiosas … El alcohol convierte el cerebro en una sopa … Gracias a Dios … Se borran de la memoria las caras de las falsas amigas que me empujaban a beber … De los niñatos que se reían de mí después de meterme mano … De los compañeros de estudios que se beneficiaron de mí en los retretes de la facultad … De los colegas del trabajo que me echaron polvos adúlteros … De los muchos infelices que encontré en Alcohólicos Anónimos … Lo dicho, no me libro de un solo cliché …